El diseño interno tiene que ver con la eficiencia de la fabricación y la manufacturabilidad del producto. Esta fase del diseño se extiende desde la compra de los materiales y las partes de los proveedores hasta las operaciones de producción. El diseño externo se trata de la calidad del producto final. Esta fase del diseño se extiende de las operaciones de producción hasta la entrega del producto al cliente final, incluyendo el servicio post venta.
Por lo tanto, se puede considerar el diseño como un proceso completo, que comienza con la compra de materiales y partes de buena calidad, seguido por un proceso de producción bien planificado y eficiente, y que se completa con la entrega de un producto de calidad, que satisface todos los requerimientos de los clientes.
Eficiencia en la Fabricación
El buen diseño del proceso de fabricación es sumamente importante para lograr un alto nivel de eficiencia. Según los principios de la metodología de trabajo "diseñar para la manufacturabilidad", el diseño del producto debe contribuir a su éxito comercial en el mercado y también a un proceso de fabricación que sea más sencillo, que requiere menos tiempo, que produce pocos o ningún defecto, y que por lo tanto cuesta menos. Un montaje más sencillo del producto asegura que se lleve a cabo correctamente, al contrario que los procesos complejos de fabricación que están más propensos a los errores.
Poka-Yoke
Integración de Funciones
La producción debe llevarse a cabo según las especificaciones del diseño, con un mínimo o ningún error, así asegurando la calidad del producto final. Cuando hay pasos en el proceso de producción que están propensos a errores, se debe buscar e investigar otras opciones. Puede ser necesario volver a diseñar partes o procedimientos para poder estandarizar y facilitar el proceso. El diseño de partes que se pueden instalar solamente de una manera y otros tipos de soluciones similares, que son a prueba de errores, forman parte de lo que se conocen como sistemas "Poka-Yoke", por el nombre dado por los japoneses que fueron pioneros en esta metodología.El mismo concepto de eficiencia y métodos a prueba de errores se aplica también a las funciones administrativas que soportan el producto. Un formulario de pedido que está colocado en el sitio web debe estar bien diseñado para que se capte toda la información necesaria y que esta información esté procesado de la manera más fácil posible. Cuando se toman pedidos con especificaciones de los clientes, por el sitio web, por teléfono o directamente, el proceso para documentar las especificaciones y entregarlas a producción debe asegurar que sean correctas y completas, sin la necesidad de volver a ingresarlas en el sistema, anotarlas nuevamente o de otra manera repetir el proceso, así evitando la duplicación de esfuerzos y la posibilidad de errores, con las consecuentes demoras y costos.
La integración es otra faceta muy importante del concepto del diseño para la manufacturabilidad. Debe haber comunicación, coordinación, colaboración y trabajo en equipo entre todas las distintas áreas del negocio, incluyendo marketing, diseño, ingeniería y desarrollo, las operaciones de producción y la administración.
En las organizaciones de clase mundial, los equipos de los proyectos de desarrollo de nuevos productos están integrados por representantes de todas estas áreas y los líderes de los equipos tienen presente la importancia de un esfuerzo integrado. Cuando existen esfuerzos de desarrollo en conjunto, y el trabajo integrado y colaborador está estimulado desde el principio, se generan resultados mucho mejores. Al contrario, sin estos esfuerzos en conjunto, se corre el riesgo de descubrir errores en el diseño al final del proceso y muchas veces esto ocasiona la necesidad de volver a labrar partes o componentes enteros, o descartar procesos o equipos que han estado construidos o comprados especialmente según el diseño original, así generando costos y retrasos importantes.
Metodología
Muchas veces se puede apoyar el proceso de integración al usar distintas metodologías y sistemas.
Ingeniería Concurrente
La ingeniería concurrente es un método sistemático para el desarrollo integrado de productos que hace hincapié en la respuesta a las expectativas de los clientes. Cuando se aplica este método, distintos equipos trabajan en una serie de aspectos técnicos en conjunto, en forma simultánea. La ingeniería concurrente comprende la cooperación que significa trabajar en equipo, tomando decisiones por consenso y viendo el desarrollo desde todas perspectivas en paralelo desde el inicio del ciclo de vida del producto. Se toma en consideración cada aspecto del proceso del desarrollo del producto desde el comienzo. Esta estrategia se enfoca en la optimización y distribución de los recursos de la empresa para asegurar un proceso eficaz y eficiente de diseño y desarrollo del producto.
Se realiza la ingeniería concurrente en un ambiente de trabajo colectivo, en colaboración y simultáneamente, en base de equipos multidisciplinarios y un modelo integrado de diseño. Se define y se comparte un conjunto común de parámetros de diseño que se aplican a lo largo del proceso. Cualquier cambio que ocurre en un área, que podría tener un efecto en otra área, puede ser identificado y evaluado de inmediato. De esta manera, se puede analizar y comparar varias distintas opciones de diseño en paralelo.
Despliegue de la Función de Calidad
Software y Tecnología
Otra metodología que ha ganado una amplia aceptación, especialmente por su capacidad de permitir que equipos disimilares interactúen, es el Despliegue de la Función de Calidad (QFD por sus siglas en inglés). Esta metodología fue aplicada originalmente en proyectos complejos de ingeniería para la fuerza naval y ahora está ocupada en muchos campos, tanto en negocios de manufactura como de servicios.El concepto principal de QFD es que las características de diseño de un producto deben estar relacionadas a los requerimientos del cliente. El cliente puede ser el cliente final o puede ser un "cliente" en un proceso intermedio de la producción. Se asignan prioridades a estos requerimientos y se toman en cuenta los costos y beneficios para llegar a la combinación de características o atributos de diseño que mejor responden a los requerimientos del cliente al menor costo. Igual que la ingeniería concurrente, la metodología QFD involucra la colaboración y la toma de decisiones en equipo.
La tecnología informática y el software especializado también forman parte importante del desarrollo integral de nuevos productos. Los sistemas de Diseño Asistido por Computador (CAD por sus siglas en inglés) se ocupan en muchas empresas, permitiendo que varias personas puedan trabajar en conjunto, simultáneamente. Se puede separar el diseño en distintas partes y el software asegura que no haya incompatibilidades.
Dada la importancia que toma el factor del tiempo que requiere el proceso de desarrollo de productos cuando la empresa está compitiendo en mercados muy dinámicos, el manejo eficiente del diseño puede transformarse en una ventaja competitiva significativa. Hay herramientas para ayudar con el diseño integrado en varios campos, como la Ingeniería de Software Asistida por Computador que se ocupa en el desarrollo de software, y los sistemas de simulación de procesos de negocios que permiten que las empresas en la industria de los servicios puedan trabajar en el desarrollo de nuevos productos y sus procesos asociados en forma integrada.
También se deben tomar en cuenta las tecnologías modernas de manufactura en el diseño de productos. Estas tecnologías proporcionan capacidades cada vez mayores para producir una cantidad más grande de distintas partes a un costo menor, por ejemplo a través de la manufactura flexible y la automatización. Las personas que trabajan en el diseño pueden aprovechar estas capacidades para generar una variedad más amplia de productos, o componentes para los productos.
Al utilizar estas metodologías para el desarrollo de productos y al aprovechar los avances tecnológicos, se puede innovar en cuanto a los productos que se ofrecen a los clientes. Por ejemplo, las inversiones en la automatización deben llevar a innovaciones en el producto y eficiencias en el proceso de producción. Las inversiones en la automatización, sin ninguna innovación en los productos, pueden generar como resultado que se ofrecen los mismos productos pero a un costo mayor. Cuando se combina una visión integrada de las capacidades operacionales con un enfoque en los requerimientos de los clientes y un buen diseño, tanto en el producto final como en todo el proceso de producción, se puede lograr una mayor competitividad.
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